En EmpujaPyme intentamos publicar información precisa, verificable y suficientemente contextualizada. Aun así, un contenido puede contener un error, utilizar una fuente que posteriormente se demuestre incorrecta o quedar desactualizado con el tiempo.
Nuestra política de correcciones explica cómo tratamos estas situaciones y cómo pueden comunicarnos posibles errores lectores, empresas, proveedores o cualquier persona afectada por una información publicada.
Qué consideramos un error
Consideramos susceptible de corrección cualquier información factual que pueda comprobarse y que haya sido publicada de forma incorrecta o pueda inducir razonablemente a error.
Por ejemplo:
- Un precio atribuido incorrectamente a una empresa.
- Una funcionalidad que un software no ofrece.
- Un dato empresarial equivocado.
- Una condición contractual presentada de forma incorrecta.
- Una referencia normativa que no corresponda.
- Una cifra o estadística mal interpretada.
- Una atribución errónea de información a una fuente.
Cuando podemos comprobar que una información es incorrecta, procuramos modificarla lo antes posible dentro de nuestro proceso editorial.
Qué no consideramos necesariamente un error
No toda discrepancia implica que exista un error factual.
Por ejemplo, una empresa puede no estar de acuerdo con nuestra interpretación de determinadas condiciones, con su inclusión en una comparativa o con una valoración editorial basada en criterios previamente definidos.
En estos casos revisaremos la información si existen argumentos o evidencias nuevas, pero una solicitud de modificación no implica automáticamente que el contenido vaya a cambiar.
También diferenciamos entre un error y un cambio posterior. Si una empresa modifica sus precios, servicios o condiciones después de la publicación, el contenido pudo ser correcto en su fecha original y simplemente necesitar una actualización.
Cómo comunicar una posible corrección
Cualquier lector, empresa o proveedor puede informarnos de un posible error.
Para facilitar la comprobación recomendamos indicar:
- La URL donde aparece la información.
- El dato concreto que consideras incorrecto.
- Cuál debería ser la información correcta.
- La fuente, documento o evidencia que permita verificarla.
Cuanto más específica sea la comunicación, más fácil será revisar el contenido correctamente.
Puedes enviarnos una solicitud desde nuestra página de contacto.
Cómo verificamos una solicitud
No modificamos automáticamente una página únicamente porque recibamos una petición.
Primero intentamos comprobar la información utilizando la fuente más adecuada para el tipo de dato.
Podemos recurrir, entre otras, a:
- Documentación oficial del proveedor.
- Páginas de precios o condiciones comerciales.
- Documentación técnica.
- Organismos públicos.
- Normativa vigente.
- Estudios o documentación original cuando corresponda.
Nuestros criterios generales para seleccionar y utilizar referencias están explicados en la política de fuentes.
Cómo aplicamos una corrección
Si confirmamos que existe un error, modificamos la información afectada e intentamos revisar el contexto inmediato para asegurarnos de que el cambio no provoca nuevas incoherencias.
Dependiendo del caso, podemos:
- Corregir un dato puntual.
- Modificar una explicación.
- Sustituir una fuente.
- Actualizar una tabla o comparativa.
- Revisar las conclusiones afectadas por el error.
- Eliminar una afirmación que ya no pueda sostenerse adecuadamente.
Si el error afecta a varias partes de una página, la revisión puede extenderse al contenido completo.
Correcciones sustanciales y cambios menores
No todos los cambios tienen la misma relevancia.
Una errata ortográfica, un enlace roto o un pequeño ajuste de estilo puede corregirse sin que exista un cambio sustancial en el contenido.
En cambio, consideramos más relevantes las correcciones que afectan a datos, precios, requisitos, empresas analizadas, interpretación normativa o conclusiones que puedan influir en una decisión empresarial.
Cuando resulte útil para el lector, podemos reflejar una fecha de revisión después de realizar cambios sustanciales.
Corrección y actualización son procesos diferentes
Una corrección intenta solucionar información que era incorrecta o imprecisa.
Una actualización adapta una página a cambios que se han producido posteriormente, aunque la información publicada originalmente fuese correcta.
Por ejemplo, modificar una tarifa publicada erróneamente sería una corrección. Cambiar esa misma tarifa porque el proveedor ha actualizado sus precios sería una actualización.
Explicamos este segundo proceso en nuestra política de actualización y revisión de contenidos.
Solicitudes de empresas y proveedores
Las empresas mencionadas en EmpujaPyme pueden comunicarnos errores o aportar documentación que permita comprobar determinada información.
No eliminamos ni modificamos automáticamente información editorial únicamente porque resulte desfavorable para una empresa.
Si existen datos verificables que demuestran que una afirmación es incorrecta, los tendremos en cuenta siguiendo los mismos criterios que aplicaríamos a cualquier otra solicitud de corrección.
Este principio forma parte de nuestra política editorial.
Nuestro compromiso
Corregir un error forma parte del proceso editorial.
Preferimos modificar una información cuando existe evidencia suficiente para hacerlo antes que mantenerla únicamente porque ya haya sido publicada.
Si detectas un posible error en EmpujaPyme, puedes comunicárnoslo desde nuestra página de contacto indicando la información afectada y, siempre que sea posible, una fuente que permita verificarla.
